Lo mejor de los Emmys
Las televisiones de medio mundo fijaron el domingo su mirada en el teatro Nokia de Los Ángeles, donde posó y desfiló sobre la alfombra roja de los Emmy lo mejor de las cadenas de Estados Unidos, algo así como un Mundial de fútbol a cámara rápida. Ahora bien, mientras que el balompié ha dejado de ser un «once contra once en el que siempre gana Alemania» -Gary Lineker dixit- el engranaje del ‘star system’ norteamericano pocas veces se permite el lujo de saltarse el guión. Y la 61 edición de los premios Emmy no fue una de esas. ‘Mad Men’ (AMC), ‘Modern Family’ (ABC) y ‘Glee’ (Fox) partían como favoritas. Y lo cierto es que resultaron tan duras de roer que el equipo de ‘Lost’ terminó la ceremonia más perdido que los náufragos que durante seis temporadas mantuvieron en vilo a medio planeta. Se fueron de vacío en el año de su despedida.
Por lo demás, la gala -sobria y equilibrada en el reparto de distinciones- se desarrolló según lo establecido. La serie ‘Mad Men’, que en España emite Canal+ y que cuenta las historias de los hombres y mujeres de una prestigiosa agencia de publicidad en el Nueva York de los años sesenta, acabó por tercer año consecutivo como la mejor serie dramática. Considerada por críticos y público como la sucesora de facto de la ya mítica ‘Los Soprano’, la serie también se hizo con el premio al mejor guión. Sus actores, sin embargo, se fueron en blanco -Bryan Cranston y Aaron Paul, protagonista y secundario de ‘Breaking Bad’ les comieron la tostada- de una gala que tuvo su mejor momento en el número musical que encendió los focos del Nokia Theatre.
Se interpretó como un claro guiño a ‘Glee’ y al final resultó premonitorio. Y es que la comedia musical de la Fox, una de las principales novedades de 2009 en la televisión estadounidense, terminó la velada con 4 de las 19 estatuillas a las que optaba. Entre ellas, la de mejor dirección en comedia y la de mejor actriz secundaria. Esta última fue a parar a manos de Jane Lynch por su papel de Sue Silvester, la directora técnica del equipo de animadoras del club Glee.
No obstante, aún quedaba partido, y mucho, en el apartado de comedia. Y el ‘match ball’ con ‘Modern Family’, que nada más arrancar la gala arañaba dos galardones, parecía inevitable. ‘Glee’ tenía más nominaciones (19) y el importante apoyo de los fans, pero la serie de la cadena ABC, que optaba a 14 premios, partía a la carrera con el favor de la crítica, a la que se metió en el bolsillo desde su estreno el 23 de septiembre de 2009. Aquel día, 12,6 millones de espectadores se engancharon a los enredos familiares de los Prittchet, que el domingo terminaron por llevarse el gato al agua en una apretada votación. Suya es la mejor comedia yanqui por más que sus máximos exponentes -Jim Parsons y Edie Falco- hayan salido del elenco de ‘The Big Band Theory’ y ‘Nurse Jackie’, respectivamente.
Desvelado lo que parecía cantado, los escasos sobresaltos llegaron en el apartado de drama, donde la protagonista de ‘The Closer’, Kyra Sedgwick, se impuso a la favorita en las quinielas, Julianna Margulies, Alicia Florrick en ‘The Good Wife’. Archie Panjabi -que interpreta a Kalinda en la serie de abogados de la CBS-, fue para muchos la otra gran sorpresa de la noche al proclamarse como mejor secundaria frente a candidatas como las actrices de ‘Mad Men’, Christina Hendricks y Elisabeth Moss, o la veterana Christine Baranski, con la que coincide en ‘The Good Wife’.
Sea como sea, las tres horas de gala que condujo según gustos Jimmy Fallon todavía dieron para más. Para encumbrar a Tom Hanks -’The Pacific’, su última producción bélica se llevó ocho Emmys- y para demostrar que Hollywood también puja en televisión.
Y es que, en un momento en el que tanto por variedad como por calidad la pequeña pantalla es el refugio de la creatividad en imágenes, el Nokia Theatre congregó a muchas estrellas del cine, orgullosas de estar entre los premiados. Entre ellos, Al Pacino -recompensado con un Emmy gracias a su papel de ‘Doctor muerte’ en la miniserie ‘You don’t know Jack’- y George Clooney, a quien la Academia de la Televisión quiso reconocer con el premio humanitario Bob Hope por su contribución a concienciar a la sociedad sobre los problemas en Sudán, en el sudeste asiático o en Haití.













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